San Salvador – En el marco del Encuentro Nacional de la Empresa Privada (ENADE XXV), organizado por la ANEP, el experto Fernando Morán, representante de Innoggen Capital, presentó una ponencia magistral sobre el impacto disruptivo de la Inteligencia Artificial (IA) en el ecosistema de las startups y los modelos de inversión actuales.
Morán, cuya firma gestiona ocho corporativos dedicados a tecnologías que transforman mercados, subrayó que la IA ha dejado de ser ciencia ficción para convertirse en una realidad que redefine el presente. “La Super IA busca superar o sustituir tareas que hoy por hoy hacemos como humanos; estamos ante una interacción máquina-humano donde los datos trabajan a una velocidad inigualable”, destacó.
Uno de los puntos más reflexivos fue la comparación entre el aprendizaje biológico y el digital: mientras el cerebro humano evoluciona a través de la experiencia, la IA lo hace mediante el procesamiento de miles de millones de datos para predecir necesidades. Morán hizo eco de las advertencias de líderes globales como Elon Musk, señalando que la IA debe manejarse con ética y prudencia. “Debemos crear conciencia en las propias empresas y aprender cómo vamos a elevar nuestra propia conciencia humana a la par de la tecnología”, afirmó.


La ponencia detalló cómo la IA está reconfigurando sectores clave como la salud, finanzas, manufactura, educación, transporte y agricultura. En el ámbito financiero, Morán explicó que la IA es hoy una de las industrias más grandes y competitivas del mundo, con inversiones diarias de cientos de millones de dólares. Para las empresas, recomendó dos rutas de acción: la inversión en gigantes como Nvidia, Microsoft y Meta, o la inversión directa en empresas de forma privada.
El representante de Innoggen Capital concluyó con un llamado a la vanguardia empresarial, incentivando a las compañías a sumarse a esta transformación. Según Morán, no es necesario entender la tecnología a profundidad, pero sí tener la idea de lo que está pasando dentro para tomar decisiones estratégicas. «Invertir en Inteligencia Artificial es un paso grande y prudente que permite estar a la vanguardia. No parpadeamos; veamos al futuro con optimismo», finalizó.