En el marco del ENADE 2026, la ponencia del Padre Pierre M. Vitelli ofreció un contraste necesario frente al discurso centrado en la innovación tecnológica. Desde su experiencia al frente de FUSALMO, su intervención se enfocó en una pregunta clave: quiénes están quedando fuera de la transformación digital.

Durante su participación, que se extendió por cerca de 20 minutos, el religioso y gestor social planteó una visión clara sobre el papel de la Inteligencia Artificial en el país. Lejos de verla como un privilegio o una tendencia exclusiva del sector empresarial, insistió en que el acceso a la tecnología debe entenderse como un derecho, especialmente para los jóvenes de comunidades vulnerables.

Su mensaje giró en torno a la necesidad de cerrar la brecha de equidad. A partir de su trabajo directo con miles de jóvenes, señaló que existe una distancia significativa entre las exigencias del mercado laboral actual y las oportunidades reales de formación disponibles para gran parte de la población. En ese sentido, cuestionó la utilidad de avanzar en tecnologías como la IA si aún hay sectores que carecen de acceso básico a internet o dispositivos.

Uno de los puntos centrales de su intervención fue la propuesta de un modelo educativo basado en STEAM, pero acompañado de valores. Según explicó, el contexto laboral de 2026 no solo demanda habilidades técnicas, sino también ciudadanos con criterio, ética y sentido social. Esta combinación, afirmó, es clave para construir una transformación sostenible.

El director de FUSALMO también abordó el papel de la tecnología como herramienta para la paz. Bajo esta perspectiva, destacó que la inversión en educación digital no debe verse únicamente como una responsabilidad social, sino como una estrategia de largo plazo para la seguridad y el desarrollo del país. Para Vitelli, brindar oportunidades tecnológicas a los jóvenes es una forma directa de prevenir la violencia y generar inclusión.

Asimismo, hizo referencia a la evolución de FUSALMO como un espacio de innovación juvenil. La fundación ha integrado áreas como robótica y programación en sus programas formativos, demostrando que es posible acercar a los jóvenes a empleos tecnológicos desde contextos vulnerables.

La ponencia dejó una reflexión clara: el avance tecnológico, incluyendo la Inteligencia Artificial, solo será verdaderamente transformador si logra incluir a todos los sectores de la sociedad. De lo contrario, advirtió, el riesgo no es quedarse atrás en innovación, sino profundizar las desigualdades existentes.